Economía

El COEV aborda la 'tarta' de la financiación autonómica

Beteta sitúa la aprobación del nuevo modelo de financiación en 2015 aunque "se le podría dar efecto desde 2014"
El COEV abordó la financiación autonómica. El secretario de Estado de Administraciones Públicas, Antonio Beteta, ha situado en 2015 la aprobación del nuevo modelo de financiación, una vez realizada una evaluación del sistema actual que "puede ser muy completa a mediados de 2015, cuando se liquide el ejercicio 2013", aunque matiza que, como en la revisión anterior, "se le podría dar efecto desde 2014 con efectos a su liquidación".

Así lo ha señalado en su intervención en la jornada sobre la Reforma de la Financiación Autonómica, organizada por el Colegio de Economistas de Valencia (COEV), en la que también han participado el conseller de Hacienda y Administración Pública, Juan Carlos Moragues, el decano del COEV, Juan Manuel Pérez Mira, y como ponentes, el científico titular del Instituto de Análisis Económico del CSIC, Ángel de la Fuente, y el director de Investigación del Instituto Valenciano de Investigaciones Económicas, Francisco Pérez García.

Beteta ha explicado que si bien este año se trabajará en el nuevo sistema de financiación, su revisión exige la evaluación quinquenal de los resultados del modelo vigente desde 2009, y para acometerla, "tiene que estar presente la liquidación del año 2013, que es la primera que se hará entera conforme al nuevo modelo de financiación".

Ha destacado, no obstante, que posteriormente "se aprobará por parte del Consejo de Política Fiscal y Financiera (CPFF) la entrada en vigor" del nuevo modelo, que "puede ser con efecto retroactivo" de modo que "dependerá de la voluntad política de las comunidades autónomas y del Gobierno para ver qué efecto financiero tenga".

"Lo importante no es en qué momento esté aprobado, sino qué efecto económico tiene, cuál es el día uno en el que tiene efecto económico ese sistema, y se verá de la dialéctica negociadora del estado y las autonomías", ha recalcado en declaraciones a los periodistas.

En la misma línea, el conseller Juan Carlos Moragues ha restado importancia a que la revisión quinquenal que establece la normativa unida al "decalaje de dos años" en la liquidación de los ejercicios sitúe la aprobación del modelo en 2015, al tiempo que ha aludido a la reivindicación de la Comunitat de que "se le dé efecto retroactivo".

"Sistema injusto"

En su intervención, Antonio Beteta ha manifestado que el sistema actual "se aprobó en el CPFF de 2009 con el objetivo de beneficiar un pacto político entre el Gobierno central y una comunidad autónoma, y la victima fue un sistema injusto, que se ha revelado como un mal sistema para todas las comunidades autónomas".

A su juicio, "no existe un sistema de financiación perfecto", pero "el mejor sistema es uno creíble y sostenible, que debe servir para garantizar la viabilidad de las autonomías y el estado de bienestar", así como para "financiar los servicios públicos esenciales de forma semejante en todas las comunidades" y ser "favorable para coadyuvar al crecimiento económico y, por tanto, al bienestar".

Beteta insta a "trabajar todos" para crear riqueza porque, "en el reparto competencial, está el tamaño de la tarta y si la tarta es pequeña, uses las variables que uses, tu porción en la tarta va a ser insuficiente para asumir tus necesidades".

Recalca que en el nuevo modelo "no va a haber ni un solo euro nuevo de aportación por parte del Estado", algo que Moragues cree "del todo razonable" porque "en la época actual de crisis y esfuerzos presupuestarios, no se puede hacer una aportación de fondos".

Beteta apunta que este sistema "deberá redefinir qué impuestos soportan la financiación de las comunidades, cuál es el reparto de esos impuestos" e incorporar "la obligatoriedad del pago a proveedores en 30 días como uno de los elementos esenciales, imprescindibles y exigibles que tendrá la financiación autonómica".

Servicios

Así, ha urgido a "pagar en tiempo y forma los servicios públicos" al considerar "absolutamente inasumible e inaceptable el daño que se produce al conjunto de la economía cuando hay retrasos en los pagos" y mantiene que "es obligación de los gobiernos tomar las medidas oportunas para poder garantizar que sus gastos se convierten en pagos". "Si una administración pública no tiene dinero para hacer un gasto público, lo que no puede es hacerlo", ha sentenciado.

Beteta pide "un cambio en la mentalidad de los gobernantes en el sentido de 'lo que no tengo, no lo puedo gastar', independientemente de que entienda que no es justo", tema sobre el que Moragues apunta que "se persigue que la administración dé soluciones y no sea un problema" y considera que "hay que hacer los deberes y luego pedir".

Mantenimiento

En la misma línea que los ponentes de la jornada, Beteta opina que "el 'statu quo' es imposible mantenerlo" dado que el "desequilibrio" actual sólo puede corregirse "a costa de que alguien que está sobrefinanciado deje de estarlo" para que regiones infrafinanciadas "pasen a unos niveles normales". "Se ha acabado el tiempo en que el sistema de financiación es 'yo tengo lo mío y vamos a ver cómo repartimos el resto de la tarta' porque ya no hay más tarta", agrega.

De la Fuente ha urgido a acometer "una revisión a fondo" basada en los principios de "equidad" y "eficiencia" y, en concreto, se muestra partidario de "meter mano al sistema foral" y sustituir los mecanismos actuales "por un único fondo que reparta las transferencias del Estado a las autonomías de forma razonable".

Igualmente, ha abogado por "forzar a las autonomías a internalizar la responsabilidad fiscal", de modo que tengan más poder de decisión sobre tributos a cambio de una mayor responsabilidad en este ámbito.

Por su parte, Pérez ha defendido que, en la Comunitat Valenciana, "los problemas se producen a pesar de gastar menos, no por gastar más" y que su situación se debe al "punto de partida" y a la "infrafinanciación" sufrida con los distintos modelos de financiación, no a cuestiones como su apuesta por los grandes eventos, cuyos gastos --ha dicho-- "representan un 20 por ciento más que la infrafinanciación en uno de esos años".