Entrevistas

Jorge A. Ibinarriaga: "La concentración bancaria no está afectando a la concesión de créditos"

Jorge A. Ibinarriaga, responsable de riesgos de la territorial este de BBVA responde a economistes

1. ¿Las fintech o el crowdlending pueden llegar a ser competencia en la concesión de créditos?

Es importante diferenciar dos tipos de empresas. Por una parte, el peer to peer lending donde destacan empresas norteamericanas, y el crowdlending, donde en España tenemos una empresa destacada como Housers. Hay que destacar que todas ellas trabajan con intermediación, es decir, no tienen la responsabilidad directa sobre el impago de esos créditos, como ocurre con la banca donde los depositantes pueden reclamar a la entidad financiera en cuestión. Cuando realizas un depósito con un banco, éste está obligado a responder e incluso se cuenta con una herramienta como el Fondo de Garantía de Depósitos en el caso de que la entidad financiera tenga problemas, y estas garantías no se aplican a este tipo de plataformas.

Es cierto que aunque estas entidades cuentan, incluso en Estados Unidos donde están más desarrolladas, sólo tienen un 1% de cuota de mercado; los bancos tenemos mucho que aprender de ellas, principalmente en cuanto a procesos, agilidad y el análisis que realizan utilizando información no convencional a través, por ejemplo, de las redes sociales. Estas plataformas tienen dos retos principales. Por un lado, no han estado reguladas al nivel de los bancos pero empezarán a estarlo y, por otro, aún no han padecido un ciclo económico de crisis.

2. ¿Cree que estos actores aspiran realmente a hacerse un hueco en el mercado de crédito o simplemente esperan el momento de ser absorbidos por alguna entidad financiera?

Esto no solo se aplica a las fintech sino a cualquier empresa nueva en el mundo de la tecnología. Muchos empresarios pretenden un crecimiento suficiente para poner en valor su idea y que una compañía de mayor tamaño les pague una prima para poder capitalizar. Normalmente este tipo de empresas no cuentan con la fortaleza financiera suficiente para conseguir grandes economías de escala.

3. ¿Cómo ha evolucionado el análisis del riesgo en los últimos años?, ¿la crisis ha aportado nuevos elementos?

Paradójicamente, las crisis son buenas para los análisis de riesgo. Por un lado, separan lo bueno de lo malo y por otro colocan en situaciones de estrés nuestros modelos de análisis. Te permite comprobar quien tiene un buen modelo de riesgos  y unos procedimientos eficientes. En este sentido, hemos aprendido mucho y hemos ajustado nuestras herramientas de riesgo y procedimientos, lo que nos ha permitido mejorar su capacidad predictiva.

4. ¿En qué medida están ganando peso los factores cualitativos respecto a los cuantitativos?

En el ámbito del riesgo sucede como en el conjunto de la economía. Nosotros podemos contar con herramientas precisas, efectuar análisis cuantitativos pero en la toma de decisiones es fundamental el factor cualitativo. Con ello me refiero a contextualizar y a tener en cuenta el elemento humano a la hora de tomar una decisión. No podemos basarnos solo en los datos numéricos.

 5. ¿El proceso de concentración bancaria ha afectado, o puede afectar, al acceso al crédito?

El sector financiero está viviendo una fuerte transformación. Los bancos, con una política prudente y con una cartera diversificada han absorbido a las entidades que primaban el crecimiento a costa de la estabilidad de su modelo de negocio. El negocio bancario no es solo vender también recuperar. A esto hay que añadir un entorno de tipos de interés negativos que afecta de manera muy fuerte la estructura de ingresos de la banca y la entrada de nuevos jugadores, como comentábamos antes. Y esta concentración va ir a más, primero en España y, posteriormente, en el marco europeo.

En cuanto a la restricción del crédito, no creo que se produzca. Durante los últimos cinco años ya se ha venido hablando de que la concentración y otros elementos como la presión regulatoria traerían este tipo de consecuencias en el acceso al crédito y, hoy por hoy, no lo estamos viendo. La demanda solvente está plenamente satisfecha por los bancos y cada vez observamos más presión competitiva. Lo que sí deben hacer las empresas es elegir adecuadamente con que socio financiero quieren trabajar porque estamos en un entorno muy cambiante con menos entidades y es conveniente encontrar un socio con el que poder trabajar a largo plazo.