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El perfil de la dirección general en la empresa valenciana. ¿Dónde se sitúa la figura del economista?

El artículo realiza un análisis del periodo comprendido entre 2008 y 2016

La necesidad de profesionalizar el gobierno y la dirección de la empresa para la mejora del funcionamiento y éxito de ésta es un tema que se mantiene en el debate de carácter socioeconómico desde hace mucho tiempo. Según el último informe publicado por el Observatorio de Gobierno Estrategia y Competitividad de la Empresa, existe todavía un déficit considerable que no podemos obviar. 

Por ello, a partir de una muestra de 151 empresas de la Comunidad Valenciana obtenida en un proyecto de investigación de la Cátedra de Empresa Familiar de la Universitat de València (CEFUV), hemos estudiado la situación de los perfiles de dirección general de la empresa con el fin de ilustrar cuál es la situación actual de las empresas valencianas, y analizar el papel que los diferentes perfiles pueden tener en la supervivencia y mejora de la competitividad de la empresa. 

Perfil formativo y edad en la dirección general 
El primer aspecto a considerar en este perfil de la dirección general es su nivel de formación. En 2008 el perfil más común de los directivos que ocupaban este puesto era el de los que no tenían formación universitaria, que representaba un 40% del total. Le seguía en importancia, 26%, los directivos con formación universitaria en empresa o economía. Seguidamente, un 23% tenían formación como ingenieros o similar. El resto se repartía entre ciencias de la salud o ciencias básicas (3%), ciencias sociales, derecho o similar (2%) y otros. 

Analizando la rotación en el puesto de dirección general entre el año 2008 y el 2016, la muestra recoge que un 57% de empresas han experimentado un relevo directivo. 

Además, un 88% de los nuevos gerentes tienen titulación universitaria, lo cual denota una evolución notable hacia la profesionalización de este rol. Sin embargo, todavía un 12% de las personas que entran a ocupar esta posición no tienen formación universitaria. Así, mientras que en 2008 el 40% de los directores generales no tenía formación universitaria, en 2016 la cifra se reduce a un 24%.

En 2016, las carreras relacionadas con la empresa y economía se mantienen como las dominantes en la dirección general de las empresas. El segundo perfil más habitual es el técnico, si bien se sitúa ahora 9 puntos porcentuales por debajo del perfil economista (en el 2008 estaba a solo 3 puntos de distancia).

En el caso de las empresas familiares (82% de la muestra), el porcentaje de directores generales sin formación universitaria en 2008 (40%) es ligeramente más alto que en las empresas no familiares (37%), utilizándose en estas últimas más economistas e ingenieros porcentualmente que en las empresas familiares. Se utiliza mayoritariamente el perfil de economista en ambos casos manteniéndose un margen de entre tres y cuatro puntos porcentuales sobre el perfil técnico. La evolución entre el año 2008 y 2016, en cuanto al perfil de gerente sin estudios universitarios, ha sido que las empresas familiares se han profesionalizado más en este sentido quedando incluso el porcentaje de este perfil tres puntos por debajo respecto de la empresa no familiar. 

Con relación a la edad, en el año 2008 la mayoría de los directores generales (55%) se sitúan en una edad intermedia entre 40 y 60 años (62% en 2016). Un 11% tienen menos de 40 años (23% en 2016) y un 34% más de 60 (16% en 2016). 

Curiosamente, en las empresas familiares el porcentaje de directores generales de más de 60 años es mayor (de un 19% en empresas no familiares a un 38% en empresas familiares), y se reduce el de los que están en la edad entre 40 y 60 años (de un 74% en las empresas no familiares a un 51% en las empresas familiares). 

Por otro lado, se evidencia que los directores generales de más de 60 años son más frecuentes cuando el perfil es no universitario (46%) que cuando es universitario (26%), lo que parece indicar que los próximos relevos generacionales modificarán el perfil directivo de modo considerable. 

Concretamente, el perfil de economista prevalece en el rango de 40 y 60 años, incluso ha aumentado de un 36% al 46% entre 2008 y 2016. En el tramo de menos de 40 años este perfil ha crecido también hasta el 32% ocupando también el primer puesto en 2016. En el rango de edad de más de 60 años, destaca el perfil sin formación con un 54% creciendo cuatro puntos incluso en el periodo analizado.

Influencia sectorial 
El análisis de los perfiles según sector muestra que, en el año 2008, en el sector primario el 71% de los directivos no tiene estudios universitarios, mientras que un 21% los han cursado en materias relacionadas con la empresa. Respecto del sector secundario, el porcentaje mayoritario todavía son los no titulados con un 37%, seguido del grupo de directivos con formación como ingenieros (30%) y de los formados en economía y empresa (25%). Igualmente, en el sector terciario sigue siendo mayoritario el grupo de no titulados (36%), pero le sigue el de los economistas con un 29%, y en tercer lugar los ingenieros y técnicos (18%). La evolución desde el año 2008 al 2016 ha sido la siguiente: el perfil sin estudios en el sector primario ha caído 7 puntos en favor del perfil empresa. En el sector secundario el perfil de 'sin estudios universitarios' ha disminuido considerablemente (q20%), subiendo, sobre todo el de economista (p12%), y algo menos el de ingeniero o técnico. Igualmente apreciamos una subida similar del economista en el sector terciario y más moderada en el perfil técnico en detrimento de los perfiles sin estudios universitarios y otros perfiles formativos.

Conclusiones 
En el periodo transcurrido desde 2008, se está produciendo un paulatino proceso de profesionalización en los puestos de dirección general. Los responsables de este puesto que no tienen formación universitaria han pasado de ser un 40% en 2008, a un 24% en 2016, habiendo sido sustituidos por titulados universitarios, principalmente de las ramas de la economía y la empresa, y de la ingeniería y perfiles técnicos. El perfil del economista se mantiene como el de mayor peso entre los directivos con formación tanto en las empresas familiares como en las no familiares. Destaca el avance de los perfiles de empresa en el sector secundario, hasta prácticamente igualar al perfil de ingeniero, que en el 2008 partía como preponderante en este sector. En el caso de las empresas familiares, cabe señalar que tienden a extender los periodos de estancia en el cargo y a retrasar los procesos de sucesión directiva, más que las no familiares.

Joaquín Juste Méndez, economista miembro de la Comisión de Dirección y Gestión de Empresas del COEV. Doctor en Dirección de Empresas UV y Alejandro Escribá-Esteve (Catedrático de Dirección de Empresas y Director de la Cátedra de Empresa Familiar UV).