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Cómo superar la pandemia

Ramón Tamames 
Catedrático de Estructura Económica
El profesor Ramón Tamames, una de las voces de referencia dentro de los economistas españoles, ha elaborado un amplio artículo titulado "Cómo superar la pandemia. Algunas reflexiones y propuestas". El economista divide sus recomendaciones en cuatro grandes apartados: sanidad, economía, Estado de bienestar y Unión Europea.

En la primera cuestión, el autor reconoce sus limitaciones a la hora de analizar esta cuestión pero sí recomienda a las autoridades, una investigación completa desde el punto de vista sanitario de lo sucedido desde el principio hasta el presente, "sin escatimarse medios y experiencias, y teniendo en cuenta observaciones expertas". Una de las cuestiones que conviene resolver es por qué España se sitúa entre los países con más fallecidos por habitante de todo el mundo "cuando se suponía que el Sistema Nacional de Salud tenía tan estimadas prestaciones".

La economía, como es lógico, reúne la parte principal del artículo. Tamames comienza realizando un repaso histórico de las últimas crisis y los momentos decisivos que ha vivido la economía española desde los años cincuenta. El análisis se basa, según su autor, en una serie de macromagnitudes como son el PIB, los ingresos y gastos públicos y en la valoración de las medidas adoptadas por el Ejecutivo.

Respecto a los créditos a empresas y autónomos avalados por el ICO, entiende el autor que "no se le está dando la necesaria flexibilidad", por lo que sería necesario agilizar trámites y abaratar el precio del dinero, en una segunda fase. También considera que no se han tramitado con la suficiente diligencia los ERTEs, por el retraso en el cobro de El prestigioso economista Ramón Tamames ofrece sus reflexiones y propuestas para salir de la crisis en una conferencia organizada por el Consejo Valenciano de Economistas Cómo superar la pandemia las prestaciones. Superados los problemas de capacidad de gestión por parte del SEPE, "también hay que prever cuánto para puede originarse a la finalización de los ERTEs por incapacidad de las empresas por mantener sus nóminas anteriores a la crisis".

El economista también alerta el posible atasco de la máquina judicial ante un más que posible aluvión de concursos de acreedores. Por ello, habría que potenciar mucho más los Juzgados de lo Mercantil y estimular el arbitraje entre bancos y acreedores. En el repaso a otras medidas, destaca su fuerte crítica a la derogación de la reforma laboral de 2012 que, a su juicio, no sólo debería mantenerse sino incluso "aumentar la flexibilidad del mercado para afrontar la pandemia".

En la última parte del núcleo del artículo, advierte de la necesidad de "establecer un Escenario Macro desde 2019 al 2022 con la evolución previsible, teniendo en cuenta la política económica de aquí a 2022" y previendo las distintas variables de consumo, inversión, sector exterior...Además, deberíamos apartarnos ya del esquema actual presupuestario "para ir a un presupuesto extraordinario y deslizante de cuatro años (de 2020 a 2023). Según concluye el autor, "esos presupuestos extraordinarios habrán de formalizarse lo antes posible" y tener en cuenta que nos encontramos ante un ciclo de cuatro años; "análogamente a cuando la UE planifica sus presupuestos por septenios". Finalmente, establece que "en ningún caso puede pensarse que tras la crisis todo podrá resolverse con el amenazador hachazo fiscal" sugerido por el Gobierno, que podría incluso conducir a una leva de capitales.

En el tercer apartado, dedicado al Estado del Bienestar, considera que la situación es dramática teniendo en cuenta el número de ciudadanos que en 2020 van a vivir, en mayor o menor medida, de los Presupuestos Generales del Estado. Para ello, insiste en la necesidad de flexibilizar el mercado para una rápida recuperación del empleo. También señala la necesidad de "un mayor dinamismo empresarial para lograr un país más activo y menos subsidiado".

La parte final del artículo está dedicada a la UE. En referencia a los fondos de los planes expuestos por la Comisión Europea, el autor considera que irán ligados a "unos planes de recuperación que dejen claro en qué van a gastar los recursos", lo que implica rapidez en las decisiones a tomar en España. Esto es, para poder beneficiarse de estos fondos, el Gobierno debe enviar un plan de reformas e inversiones "acordes a las prioridades establecidas por Bruselas - digitalización y transición ecológica - y coherentes con las recomendaciones que el Ejecutivo comunitario lleva exigiendo a España: temporalidad del mercado laboral, sostenibilidad de las pensiones y transparencia en las licitaciones.