Noticias

La digitalización, una oportunidad para competir en Europa

Salvador Puigdengolas Rosas
Decano del Colegio Oficial de Ingenieros Industriales CV

Estamos, queramos o no, abocados a un cambio social, laboral y empresarial sustentado en nuevas formas de comunicarnos, relacionarnos y vivir. Nos encontramos en un momento en el que tenemos la obligación de adaptarnos al medio digital y no perder el tren del progreso. En estos nuevos tiempos, y más ahora en época de pandemia global, tal como indicaba Claude Bernard, «quien no sabe lo que busca no es capaz de ver lo que se encuentra».

La digitalización es la que nos llevará al futuro éxito de las personas y organizaciones y para ello depende de cuatro vectores de actuación fundamentales:
Capacidad de gestión de las incertidumbres. Nuestro bienestar social y progreso económico, dependen de la manera en que, como sociedad, tengamos de adaptarnos al progreso técnico desarrollando potencialidades y conocimientos en áreas digitales.
Anticipación a retos y oportunidades. Tanto a nivel organizacional como a nivel personal, puesto que la búsqueda de la eficiencia a través de la optimización de procesos y digitalización de estos, generan nuevas capacidades constituyéndose como un leitmotiv que deberían ser intrínsecas en casi todas las iniciativas de gestión, tanto en el ámbito privado como público.
Adaptación a la era de la «inmediatez inmediata». Nos enfrentamos a unos tiempos de demandas inmediatos a la que sí está adaptado el usuario digital.
Desarrollo de conocimientos y capacidades en áreas digitales. Debemos ser capaces de dar respuesta a las demandas de los usuarios en base a procesos digitalizados en los sectores que lo requieran, siendo posible una creación neta de empleo, con aparición de nuevos puestos de trabajo, como «Chief Transformation Officer, Big Data Project Manager, Virtual Reality Developer, Data Sciencist, Traffickeer Digital, Digital Saler Manager,...», en un sector como el Edge Computing, la Ciber Seguridad, la IA o las redes 5G, con impacto económico en el PIB que, a nivel nacional, está próximo al 19% (teniendo en cuenta el impacto directo, indirecto e inducido).

Tenemos que estar atentos a los diferentes inputs que nos llegan. Como pronosticaba la Comisión Europea, se estima que, para este año 2020, se pueden quedar vacantes entre 500.000 y 750.000 puestos de trabajo en el sector dentro de la Unión Europea. Datos preocupantes, puesto que, en un mercado con una baja tasa de desempleo y donde los expertos en nuevas tecnologías son una demanda, el 40% de las empresas con sede en la Unión Europea tiene problemas para encontrar expertos en TIC. En el caso de España, tenemos un problema quizás más grave aún, ya que sólo el 53% de los ciudadanos cuenta con competencias básicas en tecnologías.

Por ello se requiere un trabajo común, de colegios profesionales, administraciones, sector empresarial y asociaciones de trabajadores que permitan trabajar en un proyecto de digitalización común de nuestra sociedad y nos permita no perder ese salto disruptivo de la economía global.

En esta era digital, abordemos el cambio de época, que no la época de cambio, con acciones bajo el paraguas de un proyecto común en el campo de la transformación digital.


ÚLTIMA HORA