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El Colegio de Economistas de Valencia acoge la mesa redonda "Ética y Regulación en la Inteligencia Artificial (IA)"

Esta actividad se enmarca dentro de la iniciativa Ciclos Smart Digital liderados por 13 Colegios Profesionales de la Comunitat Valenciana

El Colegio de Economistas de Valencia(COEV) ha acogido hoy la mesa redonda "Ética y Regulación en la Inteligencia Artificial (AI)" que se enmarca dentro del Ciclo Smart Digital 2023, y que en esta ocasión ha sido impulsada por la comisión de Economía Digital del COEV, concretamente por el copresidente, Enric Montesa. El encargado de moderar esta mesa redonda, ha sido el vicedecano del COIT, Comunidad Valenciana, César Morrillas, que ha conducido a los ponentes a través de diversas situaciones prácticas a poner sobre la mesa los retos, las amenazas y las virtudes de la IA.

La mesa ha estado compuesta por el Doctor en Derecho de la Inteligencia Artificial y Director Jurídico de ADEQUA, José Manuel Muñoz; la periodista, profesora experta en tecnología y responsable del área TIC de la Asociación Profesional de Periodistas Valencianos (APPV), Mar Monsoriu; y el Ingeniero Informático y CGEIT Gobierno IT y Director General, ESAT y Consejero de ITI, Jaime Torres.

Al inicio del debate ha quedado patente que la irrupción de la Inteligencia Artificial (IA) ha sido fruto de un proceso desarrollado a través de las décadas precedentes y que, en cualquier caso, y pese a los avances que se están produciendo, detrás de todas estas acciones, es necesario que esté el ser humano. En este sentido, Mar Monsoriu, señala que las diferentes aplicaciones, como" por ejemplo el Chat GP, necesita de las indicaciones que le pueda dar un profesional para llegar al resultado deseado, y lo mismo ocurre en la de parcela del diseño, que necesita de una persona experta que sepa qué debe pedirle e indicarle a la IA".

En cuanto a la regulación, todavía es muy ambigua. José Manuel Muñoz ha explicado que "no existe un consenso a nivel jurídico, ético y científico de lo que es la IA. Es más sólo existe un propuesta europea de 21 de abril de 2021 que ofrece hasta cuatro versiones de lo que es la Inteligencia Artificial" y además, "solo contempla los sistemas de IA de alto riesgo, es decir, aquellos que pueden  gestionar un hospital, investigación de delitos o coordinación militar, entre otros sectores de vital importancia, dejando sin regular temas de scoring o de suplantación de personas".

Sobre este tema, Mar Monsoriu ha insistido en que además de generar un marco legal, "es importante generar una educación de base, porque no existen ni formación ni información sobre qué temas son ilegales. Temas como la suplantación de la identidad ya era ilegal antes de la IA, solo que ahora se disponen de más medios para realizarlo, porque por ejemplo hay sistemas que pueden imitar tu propia voz". Respecto a este tipo de app que simulan la voz, José Manuel Muñoz ha señalado que las estafas están alcanzando un nuevo nivel, y ha puesto por ejemplo, una situación en la que un CMO recibe una llamada del CEO de su empresa para hacer una transferencia y esta se realiza, porque el receptor ha sido engañado por la voz encubierta del estafador.

Jaime Torres ha insistido en que a nivel jurídico "se debe ir por delante de lo que está por llegar y que puede ser muy útil para el ser humano, porque son herramientas que ayudan a la creatividad" pero "por un lado, no se pueden dejar libre de manera que no se regule, pero por otra parte, toda regulación y certificación conlleva un coste que puede llevar a un sesgo de desigualdad entre las grande empresas y las pyme y start up, porque estas últimas no siempre tienen capacidad para adecuarse a ella".

Todos los ponentes han coincidido en señalar el gran componente ético que hay detrás del debate, donde los derechos fundamentales del ciudadano deben de estar garantizados y para ello es necesario, que la legislación se adecue al contexto actual. No obstante, Mar Monsoriu se ha mostrado critica con los juzgados porque según ha señalado "existen dos sistemas informáticos distintos uno para jueces y otro para fiscales que no hablan el mismo lenguaje y además ahora tengo que impartir un curso de redes sociales para el personal del Juzgados y como no tienen acceso a internet en su puesto de trabajo, tiene que ser por la tarde y en sus casas. Eso no tiene sentido en el momento en el que nos encontramos actualmente".

Para José Manuel Muñoz, "el legislador tiene que ser más inteligente que nunca y tiene que generarse una legislación adaptativa, flexible y equilibrada, donde una parte sea obligatoria y otra dispositiva, es decir, de autorregulación".

Cesar Morillas, que ha sabido generar un debate animado, ha querido profundizar en el derecho de autor y en la propiedad intelectual. En este sentido, Jaime Torres, se ha mostrado tajante ante el hecho de que "cualquier generación de un producto en el que no haya participación humana no se puede patentar y los procesos creativos y de concepto de un servicio o producto va a seguir estando protegido por el lado del derecho".

Mar Monsoriu, ha centrado su intervención en los medios de comunicación. De hecho, ha recordado el conflicto que se generó tiempo atrás con Google porque el buscador indexaba noticias de medios, y "ahora nos encontramos con Chat GP que se nutre de las mismas noticias y ni nombra el medio, ni el periodista ni a la fuente, por lo que los periodistas y las empresas donde trabajan son aún más vulnerables".

Juan Manuel Muñoz, que ha coincidido en la tesis expuesta por Jaime Torres ha indicado que hay países como Australia y Sudáfrica donde si que se le ha reconocido la autoría de un invento a un IA, aunque los derechos son propiedad del equipo que estaba detrás de esa Inteligencia Artificial. El debate, en cualquier caso, radica principalmente en que "para llegar a un punto concreto se le ha dado a esa IA unas instrucciones elaboradas y unos proms que llevan implícito unos tiempos y unos procesos y esos si es fruto del trabajo humano y debería estar protegido".

En cualquier caso, todos los participantes han coincidido en que la IA va ha generar un cambio en los procesos, en los puestos de trabajo y en los flujos de producción, similar la que ha ocurrido en diferentes momentos de la historia, pero que esto no va a suponer la eliminación del perfil del profesional, sino que éste debe de adaptarse al nuevo panorama que se está generando y sobre todo, ser consciente de que la IA es una herramienta, que bien empleada, puede ser muy útil.


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