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"Las nuevas infraestructuras necesitan ir acompañadas de pautas coordinadas de gestión y una mejora en la calidad del servicio ferroviario"

El catedrático de Economía y experto en Transporte y Logística Leandro García Menéndez ofrece una conferencia sobre el Corredor Mediterráneo

La Comisión de Coyuntura Económica del COEV organizó el pasado 11 de junio una conferencia-coloquio dedicada a uno de los grandes temas empresariales y sociales de los últimos tiempos para la Comunidad Valenciana: el Corredor Mediterráneo. Y lo hizo a través de un gran especialista en infraestructuras, Leandro García Menéndez, catedrático de Economía y director del Área de Transporte y Logística del Instituto Económico Internacional de la Universitat de València.

En la presentación de la conferencia, que llevaba por título "El transporte de mercancías con Europa: ¿Es el Corredor Mediterráneo la solución?", el presidente de la Comisión de Coyuntura Económica, José Luis Monzón, puso sobre la mesa algunas de las cuestiones de la charla como son el indudable interés de esta infraestructura, su importancia para consolidar el polo logístico del sur de Europa y el hecho de que "el transporte de mercancías por ferrocarril en España no ha alcanzado la importancia en porcentaje de países de nuestro entorno como Francia e Italia".

Leandro García inició su intervención destacando que la política europea durante los últimos veinte años ha priorizado el transporte por ferrocarril con medidas como la penalización del transporte por carretera a través de un precio por su uso, aún en aquellas vías que no son de peaje. Sin embargo, precisamente en los países con mayor número de kilómetros de peaje, como España, estás medidas se están adoptando con lentitud.

En este sentido, el transporte por ferrocarril representa actualmente un 2% del total, entendiéndolo en término de toneladas transportadas. Respecto a la infraestructura, ha reconocido su debilidad, pero se ha preguntado si con una infraestructura realmente fuerte, estaríamos en condiciones de realizar un salto cualitativo realmente importante. Y ha puesto como ejemplo el caso del Corredor Valencia, cuya actual disponibilidad no garantiza necesariamente el uso de toda su capacidad.

Respecto a la pregunta que da título a su conferencia, el ponente ha indicado que no cuestiona la importancia del Corredor Mediterráneo pero que, junto al valor de las infraestructuras, hay que tener en cuenta otras cuestiones como son unas pautas de gestión coordinadas entre los países europeos y una calidad y orientación al cliente del servicio. En este sentido, ha señalado que es posible mejorar la calidad y la gestión actual del servicio sin necesidad de una nueva infraestructura y que así se está haciendo "pero muy débilmente y con mucho camino por recorrer".

Esta mejora necesaria en aspectos como la articulación logística del territorio, la atención a las necesidades logísticas concretas de cada sector empresarial o la mejora en el acarreo - el traslado de la mercancía transportada, por ejemplo a los polígonos - debe realizarse exista o no una nueva infraestructura pero "no hay garantías de que vaya a ejecutarse eficazmente" aun con la puesta en marcha del Corredor Mediterráneo.

Acerca de la cuestión de las pautas de gestión coordinadas ha afirmado que, en la actualidad, la política de concesión de surcos, por ejemplo, es distinta en cada país, como también lo son los sistemas tarifarios para los operadores y las certificaciones. Una dificultad que está en vías de solución a través de los paquetes ferroviarios pero lentamente por la desigual velocidad con la que se están aplicando las directivas europeas de homologación en cada país.

En cuanto a la mejora en la calidad del servicio, ha destacado que "el concepto de que lo primero es el cliente no vale del todo en el mercado de los operadores ferroviarios". Por el contrario, no hay un objetivo claro de ofrecer un servicio de calidad. Para avanzar es necesario poner el acento en aspectos como la capacidad de responder a las necesidades específicas del cliente, una articulación logística real del territorio y conseguir que la demanda potencial de las nuevas infraestructuras se convierta en una demanda real.