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Hacia la Economía Circular

Enric Montesa Andrés
Miembro de la Comisión de Dirección Comercial y Marketing

Los efectos de la cuarta revolución industrial en marcha y el descarrilamiento del fenómeno de la globalización, son apenas un simple ruido coyuntural si prestamos atención a lo que de verdad importa: la sostenibilidad de nuestra civilización.

En su libro "Colapso. Por qué unas sociedades perduran y otras desaparecen" (2005), el biólogo estadounidense Jared Diamond demuestra que el factor principal que lleva al fracaso de las sociedades es el manejo inadecuado de sus recursos naturales. Una voz de alarma para nuestra civilización que parece no estar haciéndolo nada bien a tenor de la cantidad de luces rojas que día a día se van encendiendo: calentamiento global y cambio climático, nuevos continentes de plástico, agotamiento de materias críticas, sexta extinción, etc.

Nos enfrentamos a problemas que ya no pueden ser postergados y que exigen ideas nuevas y poderosas como la propuesta de la Economía Circular promovida por Ellen Macarthur, la intrépida deportista que batió el record mundial de navegación en solitario en 2008.

Es muy inspirador escuchar a esta mujer en la conferencia TED impartida en marzo de 2015 en Vancouver. En ella explica cómo "de repente conectó los puntos" y se dio cuenta de que el concepto "finito" propio de la navegación también podía ser aplicado a la economía mundial puesto que ésta también depende de numerosos materiales finitos.

Llevada por la curiosidad, Ellen Macarthur descubrió que muchos materiales valiosos se agotarán en pocos años: cobre 61, estaño y zinc, 40, plata 29 y que el agotamiento progresivo de estos materiales es un problema que no puede ser resuelto con una simple reducción del consumo, puesto que es un problema sistémico. Explica como siendo consciente de la necesidad de un cambio, ni sabía cómo plantearlo ni hacia dónde dirigirse. Ello cambió al comprender que "la economía mundial es un sistema que no logra funcionar eficazmente a largo plazo y que durante los últimos 150 años ha estado funcionando como una economía lineal: recogiendo material del suelo, convirtiéndolo en alguna cosa y finalmente, desechándolo, y aunque se recicle una parte de ello, no se hace de forma planeada".

Estas ideas son la base del trabajo desarrollado desde septiembre de 2010 por la Fundación Ellen Macarthur (FEM), un ThinkTank que ha logrado en poco tiempo promover el nuevo paradigma destinado a cambiar profundamente el modo de diseñar los productos, gestionar la producción y enfocar los modelos de negocio.

Es notable la investigación "Hacia la Economía Circular" realizada por la consultora McKinsey para la Fundación durante el periodo 2012-2014, objeto de estudio y debate en el Foro Económico Mundial y base de su actual agenda en materia de sostenibilidad y desarrollo.

El éxito del paradigma de la Economía Circular, en términos de aceptación por la Administración Pública, las empresas y los reguladores se evidencia en la firma de la "Declaración de Sevilla por la Economía Circular" (marzo de 2017), el replanteamiento de la estrategia de la sostenibilidad por parte de las grandes corporaciones internacionales (Nike, Ford, Basf, etc.) y el Plan de Acción de la UE para la Economía Circular (2015).

En España, el Ministerio de Agricultura y Pesca (MAPAMA) comenzó a trabajar en la elaboración de una Estrategia Española de Economía Circular en marzo de 2017 e hizo público un primer borrador en febrero de 2018 identificando cinco sectores prioritarios de actividad: sector de la construcción, de la agroalimentación, de la industria, los bienes de consumo, y el turismo.

La Economía Circular ya está aquí. El Plan de Acción diseñado para el periodo 2018-2020, incluye 70 actuaciones y cuenta con un presupuesto de más de 836 millones de euros para ello.

Reproducción del artículo publicado en el diario Expansión el 8 de octubre de 2018